27 Mar ¿Qué es exactamente un sistema porticado y qué elementos lo componen?
En el sector de la ingeniería y de la construcción se utilizan estructuras que actúan como una especie de esqueleto invisible que permiten guiar, dar forma y sostener de manera estable y segura la edificación que se está levantando.
Dentro de esas estructuras destaca el llamado sistema porticado que ocupa un lugar protagonista, especialmente en edificaciones modernas e industriales.
Comprender en qué consiste y qué elementos lo componen no solo ayuda a valorar su importancia, sino también a entender por qué es una de las soluciones más utilizadas hoy en día. Y eso es justo lo que vamos a hacer en este nuevo artículo de nuestro blog.
¿Qué es un sistema porticado?
Un sistema porticado, también conocido como sistema aporticado, es aquel en el que la estructura base se organiza a partir de una sucesión de pórticos.
Es decir, estamos ante construcciones que utilizan de base una estructura formada por elementos verticales (pilares o columnas) y elementos horizontales (vigas), unidos de manera rígida para trabajar conjuntamente frente a las cargas.
Esa estructura que actúa como esqueleto puede estar elaborada con madera o tratarse de una estructura metálica como las que elaboramos en nuestro centro de trabajo.
La cuestión es que en un sistema porticado, los pórticos se disponen de forma repetitiva y alineada, creando una especie de “esqueleto modular” sobre el que se apoya el resto de la edificación. Este tipo de sistema es ampliamente utilizado en el sector de la construcción, especialmente de naves industriales o espacios comerciales, ya que permite una adecuada transmisión de cargas desde los forjados hacia la cimentación.
¿Qué elementos componen un sistema porticado?
En cuanto a su composición, un sistema porticado consta de varios elementos clave:
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- Pilares: son los encargados de soportar las cargas verticales y transmitirlas al terreno.
- Vigas: conectan los pilares entre sí y distribuyen las cargas horizontales y verticales.
- Forjados: son elementos horizontales que recogen las cargas de uso y las transfieren a las vigas.
- Elementos de arriostramiento: se usan en muchos casos, especialmente en porticados creados a partir de estructuras metálicas. Su función es aportar estabilidad frente a acciones laterales como el viento o los movimientos sísmicos.
Todo el conjunto trabaja de forma solidaria, como una red perfectamente coordinada.
¿Por qué son importantes?
La razón de ser de los sistemas porticados radica en su eficiencia estructural.
Estos sistemas permiten sentar las bases de espacios amplios y diáfanos, reduciendo la necesidad de muros de carga y ofreciendo mayor libertad en el diseño arquitectónico. Por ello, son muy habituales cuando se construyen en naves industriales, edificios de oficinas, aparcamientos o centros comerciales y logísticos.
Además, su comportamiento estructural es bien conocido y fácilmente calculable, lo que facilita su diseño y ejecución con altos niveles de seguridad.
Acude siempre a empresas especializadas
Por último, es fundamental destacar la importancia de contar con una empresa especializada en estructuras metálicas como EMS e Hijos para el diseño, fabricación y montaje de este tipo de sistemas.
La precisión en el cálculo, la calidad de los materiales y la correcta ejecución de las uniones son factores críticos que determinan la seguridad y durabilidad de la estructura.
Una empresa experta en diseños de estructuras metálicas complejas como la nuestra no solo garantiza el cumplimiento de la normativa vigente, sino que también optimiza el rendimiento estructural y económico del proyecto, asegurando que cada pieza encaje como en un engranaje perfectamente afinado.